hubo un tiempo
hace mucho tiempo
en que yo contemplaba
el cielo y el mar y el horizonte
como si fueran promesas
hace mucho tiempo
en que yo contemplaba
el cielo y el mar y el horizonte
como si fueran promesas
veía el mar ante mí
sabía que tenía que cruzarlo
el cielo era de gris pastoso
con olor amargo a sal
el mar
sabía que tenía que cruzarlo
y que no llegaría al otro lado
el mar era de gris pastoso
el agua sucia
la luz del sol era helada
como la que emana de un ojo ciego
sabía que no llegaría al otro lado
pero ya no podía quedarme en esa orilla
cruzar el mar pastoso de gris
intentarlo y no llegar
es lo que hacemos
lo que hacen los que son como yo
los que soy
lo que somos
me adentré
el agua sucia era densa
fría como un beso ingrato
nadé
nadé
nadé hasta que sentí que me tiraban de los músculos
rasgándolos de mí
arrancándolos de mis huesos
todas las promesas de dolor me fueron cumplidas
el agua de salobre amargura
me ensució por dentro
desde adentro
mi cuerpo doblado en un ángulo imposible
bajó en lenta espiral
el agua era fría
la tragué como si no pudiera tener suficiente
como si fuera un amor ingrato
sabía que tenía que cruzarlo
y que no llegaría al otro lado
el mar
el cielo
el horizonte
el lecho es de arena dura y helada
mi carne es arrancada en breves mordiscos
me pudro pacientemente en un gris pastoso
antes nadé
ahora duermo mi último sueño
aquí donde lo prometí
yo siempre cumplí mis promesas
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