Hace tiempo, quisiste y casi lograste quitarme lo que yo me gané. Pero al cabo de un año y resto de humillante espera, tengo bajo el brazo lo que es legítimamente mío. Tus palabras iluminando la pantalla de mi celular un par de días después: sorry por el último mensaje, llegó en mal momento, espero estes bien, take care, your ex :), no pudieron dejar de parecerme una ironía. Si tan sólo supieras, tu odio afrentoso contra mí te volvería a ganar.
Pero el que ríe de último, ríe mejor.
2 comentarios:
ja,ja,ja,ja,ja que rico . . . .mamo la artista, mamo ja,ja,ja,ja.
Diay, pues sí. Seguro ocupaba plata, algún favor o que le sacara las ganas.
Publicar un comentario