schatz
en noches como ésta
mi boca se estallaba en la tuya
jugabas con ésta
y yo te chupaba hasta partirme los labios
después nos revolvíamos
el otro con el uno
yo te contenía
era tu madriguera
mi zurda entre tu escote
tus manos alrededor de ella
y te acariciaba el pelo
hasta que te quedabas dormida
mientras yo pensaba en lo dichoso que era
nuestras noches siempre fueron buenas
fueron los días los que se cagaron en todo
en noches como ésta
mi boca se estallaba en la tuya
jugabas con ésta
y yo te chupaba hasta partirme los labios
después nos revolvíamos
el otro con el uno
yo te contenía
era tu madriguera
mi zurda entre tu escote
tus manos alrededor de ella
y te acariciaba el pelo
hasta que te quedabas dormida
mientras yo pensaba en lo dichoso que era
nuestras noches siempre fueron buenas
fueron los días los que se cagaron en todo
2 comentarios:
Hermano, es curioso como la noche puede mantener viva una relacion. La compatibilidad sexual es tan enganosa que hasta se disfraz de amor. . . he estado cobijado placidamente por las bellezas de la noche y tambien me he despertado bruscamente por las groserias del dia.
¿Quién lo diría, con tanto que se habla de la importancia del sexo en las relaciones? Yo lo puedo decir con la autoridad que da la experiencia de primera mano: el mejor sexo del mundo no salva una relación, más bien, si la relación apesta, tal cosa se convierte en un problema, en un vínculo que mata pero que no se quiere romper. Parada final: el panteón o la chirola.
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