mis delirios
árboles de largas raíces
mangles que escupen sal por las hojas
y sus raíces sorbiendo mis noches de sangre
ya de vos no queda nada
y el dolor
camino la montaña
me arrojo desnudo
al agua helada
deseo arder de frío
secarme por el frío
matarme los nervios
dejar de sentir
ya de vos no queda nada
y el dolor
cojo y vomito
un desvarío de boca en boca
un desvalido cruel
fuerte en las penumbras
rompiendo ventanas con las manos
clavando lanzas en los patios
sintiendo todo el peso de tu ausencia
de un extremo mi cabeza y del otro una piedra
(indistinguibles)
el río de ancho abrazo aguardando
ya de vos no queda nada
y el dolor
20.1.06
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