22.1.06

pasaporte

cargo el revólver
lo llevo a mi sien
jalo el gatillo
el escupitajo de plomo me cruza el cerebro
como una idea inoportuna
sangro profusamente
vuelco la cabeza sobre el cuaderno
la sangre chorrea sobre las virginales hojas
y engendra monstruosos artificios

los perros siguen ladrando
pronto han de parar
lo sé
he de continuar
este camino que sólo yo puedo andar
a veces
sólo a veces
vuelvo la mirada atrás

juguemos serpientes y escaleras

(la última línea la escribí en la Villa, viejo amigo
al igual que el siguiente post
y usted fue testigo)

2 comentarios:

Rénton dijo...

Quisiera re encarnar en pasaporte. . .quiero pensar en ese escupitajo de plomo como el pasaporte al entendimiento; atravesar mi cerebro y poder encontrar el genesis de las oscuridades que me gobiernan, esas oscuridades que aparecen a plena luz del dia.

Esas oscuridades que solo yo puedo ver y me significan grilletes en pies y manos. . .Quien tiene la puta llave de los grilletes?. . .quiero dejar la oscuridad para mis enemigos y mis demonios. Preguntaria esto con furia y desesperacion, en ese fugaz pero mortifero viaje por mi cabeza convertido en un pasaporte de plomo.

andro dijo...

¡Estimado! Gran placer me produce el que usted se haya dado una vuelta por estos lares.

El pasaporte es la búsqueda, el plomazo el intento, la sangre el intento de dar sentido a esta realidad.

Comprendo su lucha, ese lado oscuro e indomable que siempre presenta pelea. Ese lado es uno mismo, parte inseparable que atenta contra uno y contra sí mismo, esa ansia de muerte y destrucción.

A veces logro domarlo, ponerlo a mi servicio y me ayuda a engendrar mis posts. A veces.