hoy rompo el silencio
de un tajo rasgo el velo de las dimensiones
me interno en los infiernos del verdor
de los troncos decadentes
mi voz es un aullido
corro con el pecho muy cerca de la tierra
para mí ya no hay látigos o garrotes
ya no tengo la pata amarrada a una estaca
y vos madre
ya no podés hacerme daño
12.12.05
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