7.12.05

Binario

Cero. Uno. Arranco los brazos, uno a uno y tiro las piernas y queda un torso que se arroja al colchón agotado por una noche de humo, de letras unas detrás de otras, de bizarras historias halladas en las profundidades de la Red de Redes, ahora soy un lagarto aplanado bajo el sol de una mañana imposiblemente caliente, pero bajo la sombra es como una caverna helada; un lagarto hermoso de verde brillante y rojo brillante, largo, muy largo con una cola larga de punta azulada, qué pereza, mi sangre fría se calienta, qué rico, tengo hambre y pronto he de comer y aquí llega un quebrantahuesos y me levanta en el aire, sus uñas largas y afiladas clavadas en mi abdomen, adentro muy adentro en mis entrañas tibias. Tal vez el Guerrero del Incienso, un guerrero no hecho de carne sino de ceniza de incienso: volátil, restregador de historias en las paredes de las peñas y los sueños de los hombres, mis palabras en la boca de la humanidad, cerca, muy cerca compartiendo mi saliva con la mía, saliva seca hecha de ceniza de incienso, de ambiente sacro y pesado, no es un movimiento sino un reptar... el Rey de los Perros, vaya título, vaya honor, el rey mestizo de sangre ardiente y fornicador, gourmet de lo mejor de la basura (me arden las puntas de los dedos, transpiran palabras venidas de la divinidad, de Zacatudo, al fin reconozco tu cara, dios esquivo) y hallaré al dios esquivo, que me ha rondado secreto desde niño y hasta ahora lo he encontrado y me volveré perezoso como un genio malcriado, siempre he sido perezoso. Las letras son tiradas por mis sesos hasta el teclado y rebotan en la pantalla y regresan a mis sesos a través de los cristales de mis anteojos y mis ojos gelatinosos. Hoy aprendí a tirar un golpe, yo soy un guerrero claro, siempre lo he sido pero he sido refrenado, un elefante amarrado a una pequeña estaca, era cuestión de jalarla con la pata, ya no me detiene, ya no puede hacerme daño, ya ella no me hacer más daño, madre, madre de la negra tierra, de la leche abundante que mana, la batalla contra la oscuridad más ingrata. Soy el Inmortal, el Lagarto Herido, el Súbdito de Zacatudo, el Guerrero del Incienso, Elefante desamarrado, también a veces, Quebrantahuesos y ríos de cerveza, como en el paraíso si existiera. Uno. Cero.

No hay comentarios.: